lunes, 29 de septiembre de 2014

Clase tercera.



    En este caso, la clase comenzó con la propuesta de un ejercicio que se realizaría por grupos de cinco, en general, y unos pocos de cuatro, como fue mi caso.

 El ejercicio consistía en que, partiendo de la base de un vídeo-juego, creásemos un paisaje o una construcción arquitectónica, un personaje y una cosa u objeto inanimado, y que unido todo en una sola imagen, le diésemos diferentes grados de iconicidad.

 Podíamos realizar el experimento, partiendo de una imagen tirando a abstracta, y en lo que debían ser cinco etapas, llevarla al realismo, o bien podíamos hacerlo a la inversa, es decir, partiendo de una representación realista, acabar con un dibujo de líneas básicas, y muy pixelado.

 Cuando terminamos el ejercicio, tuvimos que presentarlo al resto de los compañeros, en exposiciones de no más de 3 minutos por equipo.

 La división de los grupos, se inició con aquellos que preferían representar el ejercicio a partir de un cuadro. Los compañeros que preferían ésto, fueron bastantes, por lo cual, formaron varios grupos. A continuación se procedió a juntar a los que quedábamos, que realizaríamos el ejercicio con la idea del vídeo-juego.  

 Mi equipo y yo, inventamos un personaje, un paisaje y un objeto inanimado, junto con una trama que les diese sentido. 

  El personaje elegido, fue un chico, situado en un bosque, representado con dos árboles, que con sus ramas sujetaban las cadenas de un columpio; el objeto inanimado que decidimos incluir fue una pelota de football. 

 La historia se basó en que el niño, que se hallaba jugando al football, pierde el balón en el bosque; acto seguido, el muchacho se adentra a buscarlo, pero cuando lo encuentra, ya no sabe como salir. La finalidad del juego sería ayudar y guiar al chico hacia la salida.

 Cada uno de los miembros del grupo, se ocupó de una tarea diferente; uno de mis compañeros, se encargó de documentar todo lo que hacíamos el resto, detallando así, qué pasos seguía cada uno; otro compañero, fue el encargado de darle forma al niño, en las cinco etapas del ejercicio, de más realista, dentro de los parámetros de un juego de ordenador, a más pixelado; la compañera, realizó el balón, del mismo modo, en las cinco fases; y por último, yo realicé el bosque, también de más realista a menos.

 Una vez terminamos todos los equipos, cada uno salió a explicar su trabajo, y las pautas que había seguido, para al final de la presentación, explicar brevemente la conclusión a la que habían llegado. 

 En mayor o menor medida, todos los equipos llegamos a una conclusión única: la dificultad de poner las ideas en común y organizar éstas, para crear un solo trabajo. Además, este proyecto nos sirvió para poner en práctica una de las lecciones de la clase anterior, con respecto a la iconicidad de la imagen.

 Finalmente, mientras los compañeros exponían sus trabajos, los demás debíamos evaluarles, en cuanto a la comunicación no verbal, la dialéctica, etc. Además de ponerles nota de manera individual y grupal.
 Al término de la clase, votamos al grupo que nos hubiese gustado más. En la votación quedaron empatados dos grupos, entre los cuales no nos encontrábamos los miembros de mi equipo.
Este dibujo es el primero, y el más realista.

Este segundo dibujo va perdiendo algo de forma.

Aquí ya se va viendo cómo las rectas van tomando mayor protagonismo.

Este cuarto dibujo, exalta la forma pixelada de manera ligeramente exagerada.

En el quinto dibujo, todo es geométrico, perdiendo así las formas que en el primero se advertían.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Clase segunda.

  
   En esta clase hemos tratado el tema del análisis visual, de las imágenes. Lo primero debería ser, el saber qué es una imagen: una representación de la realidad. 
Una imagen debo saber analizarla, estudiando así el qué representa, cómo lo representa, y porqué lo representa de ese modo; también tengo que conocer la manera de construir esa imagen, y cómo contextualizarla, interpretarla dentro de su contexto.

  Hay ciertas imágenes que son comunes a todos, que traspasan fronteras, como pueden ser las señales de tráfico; independientemente de tu lugar de origen, la señal de "prohibido adelantar", por ejemplo, la entiendes. Existen también las imágenes iconográficas, como las que encontramos a las puertas de los servicios, que nos indican si es de señoras o de caballeros; éstas por el contrario, no son las mismas en todos los lugares, puesto que la iconografía de cada región es diferente.

  Por otra parte tenemos las imágenes comerciales, que encontramos continuamente, dirijamos la mirada hacia donde la dirijamos, encontramos paneles o cualquier anuncio de publicidad que incita al consumo, básicamente. Igualmente, hay imágenes que se utilizan para informar y comunicar; conocer el pasado; acercar distancias...

  En cada imagen hay diferentes grados de iconicidad, que es el grado de parecido que esa imagen tiene con respecto a lo que representa. Cuanto más realista sea, por ejemplo una pintura, mayor será su grado de iconicidad, y, por lo tanto, cuanto menos se ajuste a la realidad, menor será su grado de iconicidad. 

  Es importante, tener en cuenta, que según como se lean las imágenes, éstas cobrarán uno u otro significado.

  Para analizar de una manera más práctica ésto, la clase procedió a realizar una actividad, que consistió en que tres compañeros, vieran una imagen, se fijaran en sus detalles, y posteriormente trataran de explicarla a los demás. La imagen, según describieron, era una ilustración de cuento infantil, en la que se encontraba un niño pequeño, con una cabeza de gran tamaño, unos pantaloncitos y una camiseta, dibujado de manera muy simple y geométrica; además este individuo se encontraba al trasluz, de manera que no se identificaban rasgos faciales. Parecía que saliese de una casa, y a su derecha se encontraban dos medidores con encima, lo que se describió como "unos gorritos de gnomo", y encima, una especie de esfera luminosa. En cuanto a la tonalidad, ésta era plana, en azules, exceptuando la luz que conformaba la puerta entorno al niño, que era blanca, y la esfera, que era igualmente de una tonalidad muy clara. 

  Cuando la descripción hubo terminado, cada uno, con lo que habían descrito los compañeros, y la imagen mental que se habían formado al respecto, tuvo que dibujar la escena descrita.

  Con el dibujo realizado, se mostró la imagen real, y se comparó con lo que cada alumno había interpretado.

  Finalmente se concluyó con la idea de la complejidad de la palabra. Cómo algo que mis compañeros habían tardado en analizar para explicárnoslo al resto, apenas 3 minutos, nos había costado tanto, prácticamente 13 minutos, captar a los demás; y cómo una vez teníamos la idea, tardamos otros 10 minutos en plasmarla en un papel.
Éste fue el resultado de lo que yo me imaginé.

Ésta era la imagen que mis compañeros trataron de explicar.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Clase primera.

  
  Esta primera clase, consistió, principalmente en la presentación de la misma, explicando de este modo la dinámica de trabajo, y la manera de sacar esta asignatura adelante.

  Previo a esta introducción, la profesora, María Jesús Abad Tejerina, se presentó, y a continuación los alumnos fuimos divididos en grupos, formados por el color de la ropa de cada uno, y sin importar el número de miembros por equipo. Así, quedó la clase dividida en personas vestidas de azul, de negro, de rojo, de verde, y de blanco. Una vez los grupos quedaron formados, uno a uno nos fuimos presentando, aportando datos tales como nuestros nombres, edades, aficiones, e incluso mascotas. 

  Habiendo terminado, y viendo que aun quedaba tiempo para dar algún contenido, comenzamos la lección de cómo hablar en público, la cual se inició con la afirmación por parte de M.J. de que "venimos de una mayoría silenciada", aludiendo a la dictadura franquista y a la represión que vino aparejada a ésta. 
  
  Al hablar en público, entran en juego más aspectos que el mero discurso, también es de gran importancia la comunicación no verbal, y dentro de ésta, se encuentra el recorrido visual, con la finalidad de dirigirse a todas las personas que se hallan mirando y escuchando a quien exprese el discurso; para una posición correcta en el espacio, uno se debe colocar en el centro; no se deben meter las manos en los bolsillos, aparentar chulería o inseguridad, y puede haber cierto movimiento, siempre que acompañe a lo que estoy diciendo, y nunca movimientos espasmódicos o fruto de no saber muy bien que hacer con los brazos. Es de igual manera, importante, la dicción, en la que influye el volumen de la voz, la pronunciación, la vocalización, la velocidad del discurso; es la forma de expresarse, y no lo que se expresa. Por último, se encuentra la organización del discurso: lo primero de todo, es presentarse, y a continuación el dar las gracias por estar ahí, por haber sido invitado etc. Seguidamente hemos de presentar el tema que se va a tratar, de manera resumida; el resumen debe saberse de memoria, aunque, una vez iniciado el discurso, podremos tener como referencia unas fichas, o un power point por ejemplo, sin embargo, nunca deberemos leerlos, ya que, como he dicho antes, están de apoyo, y de guía;finalizada la charla, tenemos que aportar una conclusión.
Para practicar, tres compañeros, salieron al frente de todos los demás, y expusieron sus diferentes puntos de vista, sobre un tema elegido al azar, el graffiti.