Como comenté en la entrada que precede a esta, al final de la cuarta clase, los alumnos, ideamos ejercicios para llevar a cabo un estudio en profundidad de la composición y las leyes de la Gestalt.
De este modo, al comienzo de la clase, la profesora procedió a dividir la clase en grupos.
Dado que el día anterior habían quedado empatados dos ejercicios de los propuestos, cada persona eligió cual de los dos quería llevar a cabo.
La primera propuesta consistía en realizar todas los tipos de composición de una imagen, a partir del cuerpo, y creando, mediante fotografías de éstos, una especie de "librito"; la otra propuesta, consistía en componer imágenes que cumpliesen las leyes de la Gestalt, y las demás dadas, basándonos en el tema de los siete pecados capitales.
Mi grupo, formado por Alba, Antonina, María del Pino, y yo, decidimos hacer la opción de los pecados capitales.
Tuvimos algo menos de una hora, para idear la manera de realizar la imagen de modo que representase bien el pecado que queríamos, además de las leyes de composición.
Una vez hubimos hecho las fotos, con múltiples pruebas hasta quedar conformes, volvimos a clase, y allí retocamos la imagen, y buscamos de manera ya más seria, los distintos elementos compositivos que tenía nuestra imagen.
Dado que después teníamos que exponer nuestro trabajo frente al resto de la clase, redactamos lo que íbamos a decir de manera esquemática.
Cada presentación debía durar un máximo de 3 minutos por grupo, y, fue por ello, que decidimos hacer solo un pecado capital, la soberbia.
Puesto que en nuestra imagen, finalmente hallamos ocho elementos compositivos de los dados en clase, y éramos cuatro, nos dividimos la exposición en dos elementos cada una.
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| Éste fue el resultado final. |
La foto que realizamos, está tomada en contrapicado, para reforzar esa sensación de superioridad; la línea del horizonte está baja, sugiriendo el dominio mencionado ya en la otra clase; se cumple la ley de proximidad, asimilamos los elementos contiguos como una unidad; está presente la ley de contraste, ya que a pesar de ser del mismo tamaño y altura los árboles, por cuestiones de la perspectiva elegida para la foto, uno parece más grande que el otro; además encontramos una repetición y acumulación de formas verticales, véanse, las tres figuras femeninas y los dos troncos de los árboles, todos seguidos; encontramos la ley de la similaridad, agrupando los cuerpos diferenciados en una entidad única; tenemos líneas convergentes; y por último existe una aproximación a la regla de los tercios, aunque sin llegar a cumplirse de manera exacta.
Expusimos únicamente siete grupos, ya que no hubo tiempo para más, pero todos los que lo hicimos, fuimos evaluados por el resto de nuestros compañeros, con lo relacionado a la comunicación no verbal, la dicción, la organización del discurso, el nivel de eficacia, una nota individual, y otra grupal.

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